sábado, 25 de febrero de 2012

HUMOR VS PODER

EL PODER Y LA LIBERTAD

En todas las estructuras de la sociedad humana, da igual tiempo o lugar; siempre ha habido una organización jerarquizada, donde unos pocos son los que toman las decisiones, y otros muchos las siguen. Es tan paradójica y contradictoria la voluntad humana que igualmente somos capaces de matar por codicia, y a la vez morir por amor; que lo mismo exigimos libertad para poder elegir someternos al poder que más nos interese. Y este será el tema central de nuestra discusión: El poder.

risas1zq9¿Qué es el poder? ¿Cómo lo definimos? Según el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) el poder se define como la capacidad o condiciones de una cosa o una persona para lograr algo, y la facultad para mandar o imponerse. Sin embargo, el poder es algo más que una posibilidad personal para tomar decisiones. Es algo que envuelve al individuo, tanto si se está sometido como si se está en su posesión. No es más diferente la capacidad de decisión, que en todos los estamentos de esta sociedad estamos privados de libertad al cumplir las normas impuestas por el poder. ¿Y qué es la libertad? El DRAE lo define como la facultad del individuo de actuar como quiera, siempre que sus acciones no se opongan a la ley, o el derecho del individuo a actuar libremente en un campo determinado. Ante esta definición y ante el estado democrático en el que vivimos, no hay que negar que somos libres. ¿Pero realmente somos libres y estamos tan lejos del poder que no nos afecta en absoluto?

¡Pues claro que somos libres, por favor! ¡Decidimos y hacemos lo que queremos! Soy feliz siendo libre, pero ahora tengo que ir a casa a hacer la cena, que mi marido quiere encontrarse el plato en la mesa, y aunque me maltrate a veces, le quiero y soy libre; tengo que recogerme pronto hoy, porque mi novia dominante y posesiva no le gusta que esté tanto tiempo con mis amigos, y si quiero que al menos me de un piquito en la boca antes de irme a dormir la tengo que colmar de favores, como perdonarle las tres veces que me ha puesto los cuernos, pero soy libre; tengo que entregar el viernes un informe de contabilidad que el jefe me ha pedido este mismo jueves, y si no lo entrego me rebajará el sueldo como otras tantas veces, pero soy libre; tengo que entregar mi currículum en seis empresas distintas, porque a donde quiera que vaya, me dicen que no soy apto, pero el sobrino del jefe, el hijo del director, y el cuñado del primo del sobrino del hermano del padre del capataz, que han demostrado ser unos auténticos inútiles, sí son aptos para esos puestos de trabajo, pero soy libre.

En resumidas cuentas, el poder influye en todos los ámbitos de nuestra vida, adoptando siempre diferentes figuras y sea cual sea el tipo de poder, siempre controlará la vida, la libertad y la expresión del individuo. Sin embargo, la configuración de nuestro esquema de vida nos hace inconcebible vivir sin una situación de poder. Es como la enfermedad cuyo único remedio es un supositorio tan gordo como un corcho de champán. Solo queda resignación, relajarse y aguantar, que acabará pronto. Tarde o temprano, el poder nos obligará a hacer algo con lo que no estamos muy de acuerdo.

“El rey en su palacio, hace llamar a sus cortesanos para que le hagan reverencia:

-¡Aramillo, bésame el anillo!

Aramillo se agacha y le besa el anillo.

-¡Manzano, bésame la mano!

Manzano se arrodilla y le besa la mano, pero el rey nota una irregularidad.

-¡Montoya! ¡Dónde vas, Montoya! ¡Ven aquí…!”

El poder controla nuestra vida, libertar y expresión; influyendo siempre manipulando la comunicación, la educación, nuestra manera de relacionarnos, y cualquier clase de ámbito donde tengamos acceso a cualquier clase de información. Su objetivo es hacernos creer una realidad, en la que nosotros, la mayoría, estamos en una desventaja y por lo cual, nos tenemos que comportar conforme a esa desventaja, y que ellos están en un lugar privilegiado, y que por lo tanto, se deben comportar según ese lugar privilegiado. Todo esto envuelto en un velo de conformidad para cubrir la mano que mece la cuna de nuestras vidas.

“La congregación de las abadías europeas se reúnen para decidir qué hacer con los dineros recaudados. Los monjes discuten cómo repartir las ganancias para la obra de Dios, y para los gastos de los monasterios.

Avanza un monje alemán y propone:

-Querridos herrmanos, nuestrra congregación prropone dibujarr una línea en el suelo y lanzarr el dinero al airre. Lo que caiga a la derrecha, serrá parra la obrra de Dios; y lo que caiga a la izquierrda, serrá parra el monasterrio.

Avanza un moje francés y propone:

-Hegmanos, desde las ógdenes de Saint Mere Eglie, Notre Damme y Champigñone; proponemos dibujag un cigculo en el suelo, lanzag al aige los dinegos. Lo que caiga dentgo del cígculo, segá paga Dios, y lo de fuega paga el monastegio.

Ahora avanza un monje español, y propone:

-Pues nosotros proponemos algo más sencillo, hermanos. Lanzamos todo el dinero al aire. Lo que quiera Dios, que lo coja. Lo que caiga, para nosotros.”

Ante la resignación, siempre queda luchar contra el poder, aunque puede pasar que las represalias sean demasiado duras (¿nadie le ha contestado alguna vez a su padre?), o que por querer salir de Guatemala, nos metamos en guatepeor. No sé cuáles fueron menos malos, si Stalin o los Romanov; o quiénes más acertados, o Franco con una dura y sangrienta dictadura de hierro y dogmática, o los republicanos que no se ponían de acuerdo ni en el color del cielo, y eso que para ellos no existía. Ante este presente irreverente, siempre ha predominado un arma antisistema y una cura contra la indefensión: El humor.

<<Los que hacían reír siempre dieron miedo a los que debían imponerse al pueblo. El siempre subestimado poder de la risa entre los ciudadanos de a pie nunca fue igualmente infravalorado por los estamentos de poder ya que es capaz de poner en tela de juicio lo establecido, ridiculizar lo supremo y evidenciar lo obvio. El propio Diógenes de Sinope era temido por los ricos atenienses por su ácida lengua y sus irreverentes comportamientos, y los reyes medievales gustaban de tener a un bufón a su servicio tanto para hacer reír a sus invitados como para no ser ellos mismo objetos de burla de nadie.>>

Morfología del humor III

Jornadas de estudio y análisis del humor desde la antropología, la psicología, la filosofía y la cotidianidad

El humor es signo de inteligencia y de capacidad de crítica. Es más difícil hacer reír a una persona por su realidad, que hacerle entristecer. El humor igualmente puede ser un arma arrojadiza contra el poder, y a la vez una medicina del alma.

GIF011EL HUMOR COMO ARMA

¿Cómo actúa el humor contra el poder? El humor puede ser un arma defensiva o de ataque, porque pone en entredicho la invulnerabilidad de los poderosos y ridiculiza lo importante. El poder decide qué es lo importante y qué no lo es. Pero cuando para el pueblo, lo importante carece de importancia, al final siempre se impone la vida cotidiana. El poderoso no es inmune al poder. Le hace ignorante, engreído, orgulloso, ególatra, tan convencido de su superioridad que no se da cuenta que en su “momento HallBram” se sienta en la taza como todo el mundo; y aunque crea que saca buena tajada y mueve los hilos, no es más que una prostituta del sistema. El humor atenta directamente contra el sentimiento de invencibilidad. A veces, no hay ni que aludir directamente al poder. Él solo en su infinito orgullo se alude solo. No hay mejor manera de arremeter contra un ser superior que rebajarlo al mismo nivel de lo que él considera inferior.

 

“El delegado político del partido ganador de las elecciones que visita junto a su secretario un colegio para ver en qué se va a invertir el dinero de los fondos públicos. El ministro de economía va enumerando las propuestas:

-En este colegio se planea construir un centro de educación especial, se van a adquirir nuevos materiales didácticos, se va a habilitar un aula de música, de arte y de idiomas para ayudar a la expresividad de los niños…

-No lo veo conveniente.- responde el delegado. –Creo que se puede invertir el dinero en algo más útil.

Después, visitan una cárcel recién inaugurada.

-Señor delegado, en esta cárcel se va a habilitar aire acondicionado centralizado para todas las celdas, un área de juego y ocio, se va a instalar televisión por cable…

-Sí. –responde el delegado. –Esto sí son propuestas aceptables de inversión.

El secretario, que no daba crédito a lo que oía, se acerca al delegado y le comenta:

-Señor delegado, acaba de pasar por alto una escuela por mucho menos. ¿Por qué tanto afán por acomodar la cárcel?

El delegado se vuelve y responde:

-¿Tú eres tonto, secretario? ¿Acaso vas a ir al colegio?”

EL HUMOR COMO MEDICINA

RisasLa risa es la medicina del alma”. Así reza el dicho popular. La perfección del poder evidencia la realidad de que nadie es perfecto, y que los defectos y faltas personales dificultan aún más sobrevivir a esta vida a veces injusta, a veces cruel. Solo hay que ver la facilidad con la que nos deprimimos. Ante la depresión solo existe una cura: La risa (y también el Prozac). Reírse de uno mismo no es solo signo de inteligencia, sino también de salud. Si todo lo importante carece de importancia, que mejor que reírnos de nuestras faltas. De esa manera, nos protegemos ante la prepotencia de los que se creen superiores, y nos curamos en salud de todo prejuicio. No hay más que ver como se presentó el gran humorista y pensador Moncho Borrajo para abrir unas jornadas de conferencias sobre el humor:

“Buenos días señoritas, caballeros, conglomerados… Por que habrá algún conglomerado en la sala, ¿no…? ¿Qué pasa? ¿Qué el único maricón de la sala voy a ser yo?”

Este tema da para unas jornadas completas de charlas y conferencias. Es más, este artículo está inspirado en este tipo de jornadas. Como resumen, decir que ha que tomarse la vida con más humor. En este mundo donde el control impera desde lo más simple que es levantarse por las mañanas; hasta lo más inexplicable como sentir amor por otra persona; una cálida sonrisa siempre impacta en un rostro frío. La comunicación es muy ancha, y los murmullos siempre se escapan de los oídos de los que solo son capaces de oír su propia voz. Mientras no perdamos el sentido del ridículo, cualquier intento de silenciar será una pantomima ridícula. Solo hay que recordar el incidente de la revista El Jueves. Y ahora que se ha terminado el artículo, es cuando toca reírse.

  BIBLIOGRAFÍA

· El Opúsculo Borrajo. Ramón Borrajo Domarco (CSNueve Producciones S.L.N.E 2008)

· Morfología del humor III. Jornadas de estudio y análisis del humor desde la antropología, la psicología, la filosofía y la cotidianidad. (CSNueve Producciones S.L.N.E 2008)

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