“Recuerdo que estaba andando por un trigal verde. Iba completamente desnudo, pero eso al parecer no me importaba mucho. me tendí sobre el trigal, boca arriba, y de repente empecé a verlo todo en blanco y negro. Como en las películas antiguas. Pero aparecieron de repente dos haditas revoloteando, y a diferencia del resto de cosas que miraba, a ellas las veía en color. Entonces, extrañado les preguntaba:
-¿Pero qué hacéis?¿Estáis tontas o qué? Si todo es en blanco y negro, ¿por qué vosotras estáis en color?
Pero esas dos haditas coloreadas siguieron revoloteando a mi alrededor como si nada.”
Este fue uno de los primeros sueños que me contaron cuando me empecé a aficionar a la interpretación. Me sorprendió de sobremanera la paz y la tranquilidad que llegaba a transmitir de por sí la descripción mientras me lo narraban. Hasta la fecha, posiblemente haya sido uno de los sueños más serenos y hermosos que me hayan contado.
Esa dimensión infinita de los sueños que nos encontramos a cada ocaso, nos muestra a través de una pequeña ventana nuestro mundo interno, construida a partir de pequeños esbozos de la realidad, y ocultado bajo el velo de nuestro mundo consciente. Y aunque lo parezca, no es ni azaroso ni arbitrario. Cuando parece que no somos capaces de escuchar, es cuando el lenguaje de los sueños nos habla.
¿QUÉ ES EL SUEÑO?
El sueño es un estado uniforme de reposo del organismo. Lo que comúnmente conocemos como “dormir”. Un estado que nos ocupa algo más de un tercio de nuestra vida, y que caso siempre percibimos como algo necesario y placentero. ¿Pero qué pasa en mi cuerpo mientras duermo? Resumámoslo brevemente:
· Recuperamos energía.- Podríamos aguantar perfectamente sin comer ni beber. Pero nuestro cuerpo no puede aguatar la privación de sueño. Mientras dormimos, recuperamos esa energía invertida durante el día. Nuestro estado de sueño nos sirve como un cargador de baterías.
· Ayuda al metabolismo.- Como no consumimos tantos recursos mientras dormimos, nuestro cuerpo puede centrar mejor sus funciones internas. De este modo, elimina toxinas, oxigena mejor la sangre gracias a la respiración profunda y genera anticuerpos para combatir los agentes contaminantes.
· Consolida lo aprendido.- Para todos aquellos estudiantes que pasan noche enteras sin dormir. Los nuevos conocimientos adquiridos durante el día se asientan durante el sueño. Además, también…
· Agiliza la memoria.- Una buena noche de sueño actúa como un desfragmentador del disco duro de un ordenador. Permite reorganizar nuestros recuerdos, de tal manera que nos es más fácil recuperar la información cuando la necesitamos.
Durante el sueño, aparece un nuevo proceso involuntario, el ensueño. O como comúnmente lo llamamos: soñar. Y el producto de este ensueño es lo que llamamos sueños. Percepciones visuales, auditivas, incluso olfatorias de diferentes sensaciones poco estructuradas, y que mayoritariamente tiene que ver con nuestras propias experiencias. Somos capaces de ver a personas conocidas, escuchar sus voces, movernos por escenarios que hemos recorrido con anterioridad… Un mito que acompaña a esta realidad de los sueños es que no siempre somos capaces de soñar. Este mito es falso. Siempre soñamos. Otra cosa es que seamos capaces de recordar lo soñado. La mayor probabilidad de recordar un sueño después de despertar, se encuentra en el momento en el que alcanzamos un sueño profundo, cuando nuestro cerebro empieza a aumentar su actividad. Aunque en general, soñamos durante todas las fases del sueño.
¿PARA QUÉ SIRVE EL SUEÑO?
La verdad, no se sabe aún de manera concreta qué funciones específicas cumple el soñar. Una hipótesis heredada de la disciplina psicoanalítica expone que a través de los sueños, nos enfrentamos y aliviamos tensiones en el plano inconsciente, que llevadas a un nivel consciente serían demasiado difíciles o dañinas de abordar.
No todos los sueños pueden verse desde este prisma. La mayoría de nuestros sueños –aquellos de los que no nos acordamos, mayoritariamente- suelen ser reconstrucciones de las vivencias que hemos percibido durante el día. No tienen ninguna relevancia. Ahora bien. Cuando estos sueños tienen contenidos “raros”, y además se repiten a lo largo del tiempo, es cuando empiezan a cobrar importancia. Nuestro inconsciente, esa parte de la psique que no podemos percibir, nos intenta decir algo, y el sueño sirve de ventana a ese mundo desconocido a través de un leguaje metafórico.
¿QUÉ NOS CUENTA UN SUEÑO?
Adscribámonos a la hipótesis anteriormente descrita, de que los sueños son manifestaciones inconscientes de tensiones internas. Por propia experiencia, he notado que los sueños vividos con más intensidad, o los que más se repiten a lo largo del tiempo, suelen expresar las siguientes tensiones:
· Deseos.- entendidos estos como un anhelo por conseguir algo placentero o gratificante para nosotros. Ejemplos de estas representaciones en los sueños es verte persiguiendo algo, ver lo que quieres en una jaula o al otro lado de un abismo, o ver puertas cerradas. Algunas veces, el sueño es un reflejo de un anhelo ya satisfecho, y expresa el placer y la gratificación de haberlo conseguido. Como por ejemplo, soñar con volar, comer algo que nos guste, o beber en alguna celebración.
· Miedos.- Expresados a través de la ansiedad o de emociones muy negativas que nos impiden enfrentarnos a una situación concreta, llevándonos a evitarla o a escapar de ella. Lo más común es que se representen a través de persecuciones, caídas al abismo, aparición de animales asquerosos o amenazantes, derrumbes…
· Conflictos.- Ya sabemos de qué manera se expresa un deseo en el lenguaje de los sueños. Pero hay veces que ese deseo choca con otro que lo contradice, o con algún miedo, o con algún elemento de la realidad –normas de comportamiento muy interiorizadas, autoestima o autoconcepto…-. Es entonces cuando se produce un conflicto. es un choque entre impulsos contradictorios que no pueden resolverse a la vez, generando una tensión. Es difícil encontrar elementos simbólicos comunes que representen conflicto. Pero aquí os dejo algunos signos que he encontrado en otros casos:
o Ver al/la chico/a que te gusta y notar que está congelado/a.
o Sentir que se te desprenden partes de tu cuerpo (manos, pies, dientes…).
o Querer mencionar una palabra y no poder hacerlo.
o Ver a personas a las que le guardas cierto afecto ser agresivos contigo.
Ni que decir tiene que cada sueño depende de cada persona, de su periodo o episodio vital que esté viviendo y cómo lo está percibiendo. No soñará igual un joven enamorado, que una mujer que ha perdido a un ser querido.
¿CÓMO SE FORMA UN SUEÑO?
¿Cómo se forma un sueño? ¿Qué material utiliza nuestro inconsciente? ¿Qué lógica sigue? Al menos una de las siguientes preguntas ya tiene respuesta. Todos nuestros sueños se crean a partir de percepciones que ya hemos experimentando con anterioridad, y que se guardan en nuestra memoria. Personas, voces y sonidos, olores, escenarios… incluso sensaciones táctiles forman parte del attrezzo utilizado en el sueño. Y hago bien en mencionar el attrezzo, porque el sueño podría compararse con una función de teatro donde cada uno de los elementos (incluyendo el propio escenario) puede tener un doble significado. Es lo que en psicoanálisis se diferencia como:
· Contenido manifiesto, que es la descripción textual del sueño.
· Contenido latente, que es el verdadero significado que está transmitiendo el sueño.
Ahora bien. ¿Sigue alguna lógica concreta? La respuesta es no. La lógica de cada sueño está dictada por lo que quiere expresar, y por la persona soñadora. Aunque sí es verdad que existen ciertos símbolos que son comunes dentro de un colectivo social y cultural concreto. Es lo que se conoce como “inconsciente colectivo”. No me es posible nombrarlos todos, pues aún desconozco la gran mayoría. Pero aquí dejo algunos ejemplos según a qué contenido se están refiriendo:
· Sexualidad.- Objetos delgados y alargados (fálicos), fruta (sobretodo la manzana y la granda), flores como la rosa, círculos (si están asociados estos a una mujer), aparición de “lo húmedo” (algo mojado o que el soñante se moje).
· Muerte o pérdida.- Partidas en cualquier medio de transporte, fotos de familiares (recuerdo nostálgico), vegetación marchita, actos de apagar luces…
· Agresión e ira.- Intervenciones quirúrgicas, personajes con la cara deformada, sangre o vísceras, actos de romper objetos, actos explícitos de violencia.
· Tristeza, fracaso, amenaza o depresión.- Precipitación al vacío, lugares oscuros, escaleras o caminos descendientes, edificios derrumbándose, personajes que se mueven a cámara lenta, sentir que se desprenden partes de tu cuerpo, paralización, sensación de hundirse en el barro o en el agua.
· Alegría, éxito, sosiego.- Levitación o volar sin perder el control, comer o beber, soñar con niños o mujeres embarazadas, sitios luminosos, sensación placentera de desnudez, cántaros vacos o recipientes llenos.
El significado de cada signo anterior no es tan absoluto. En este lenguaje, “M” + “A” hay significa “MA”. Pero mañana puede significar otra cosa. El dinamismo de nuestro inconsciente es tan rápido como nuestro ritmo de vida.
Entendido todo esto, ya hemos recorrido solo la punta del iceberg. El mundo de los sueños esconden muchos más interrogantes. Como por ejemplo, ¿qué pasa con esos sueños en los que controlo por completo todo lo que pasa, como si supiese que estoy soñando? ¿O qué hay de las pesadillas y sus contenidos? Más adelante, editaré nuevas entradas para responder a estas cuestiones. Si deseas saber algo más, solo tienes que escribir un comentario o mandarme un correo electrónico.
Y ahora que hemos terminado, es cuando toca irse a la cama a poner en práctica lo aprendido. ¿Qué sueño te hablará hoy?
¡Qué buena entrada! Me ha parecido super interesante. Recuérdame en clase que te cuente un sueño extrañísimo que tuve hace tiempo, seguro que te dará qué pensar.
ResponderEliminarUn saludo!